miércoles, setiembre 20, 2006

El poder de la energía

Las fuentes de energía más usadas en el mundo no están bajo el dominio de las potencias económicas y militares. La mayor cantidad de reservas de petróleo del mundo se encuentra en los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), conformada por Argelia, Indonesia, Irán, Irak (no participa desde la invasión de EEUU), Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Venezuela. Esto ocasiona que los países que ahora son más poderosos económicamente, Estados Unidos y los países europeos, tengan interés en dominar los territorios de donde provienen estás fuentes de energía.

La invasión a Irak es un ejemplo claro del interés, en el que se unieron Estados Unidos, Inglaterra, España, y otros países europeos, para dominar este territorio y controlar el petróleo. No sólo se detiene ahí, sino que quieren usar de ejemplo lo que sucedió para poner en regla a otros países, como es el caso de las advertencias a Irán para que no incursione en la generación de energía nuclear.

Los poderes económicos están muy interesados en reemplazar las fuentes de energía fósiles, que se encuentran en la actualidad principalmente en países ajenos a sus dominios, y a cambio sustituir la matriz energética mundial por la nuclear, la cual tiene altos requerimientos tecnológicos, de especialización y de seguridad. Esto tiene varias implicancias: quien domina la energía necesaria para mover la industria mundial por un lado, y por otro, la energía necesaria para superar la pobreza (el Banco Mundial publicó que es necesario inversiones por US$ 8 billones para cubrir las necesidades energéticas de los más pobres), quien decide quien produce la energía (¿seguridad?), quien pone el precio, entre otros temas.

La razón de las guerras hoy en día está vinculada al dominio de las fuentes de energía u otros recursos. Asimismo, se considera que el dominio por las fuentes de agua será el principal factor que originará las guerras en el futuro, lo cual pasa, primero por dominar la energía. Las fuentes de agua dulce se están agotando, sin embargo aún queda la transformación del agua marina en agua dulce, esto es posible si se invierte mucho en tecnología, la cual es principalmente intensiva en uso, y por lo tanto en costo, de energía.

viernes, setiembre 01, 2006

Cuál es el problema con las ONGs en el Perú

No es nuevo que las ONGs estén en la mira de los gobiernos de turno y sean la piedra en el zapato de algunos sectores empresariales. ¿De que se les acusa? En algunos casos de ser "radicales", casi un sinónimo de "terroristas". Una crítica simplista, pero con mucho impacto en la opinión pública luego de la historia cercana de guerra interna. Esta política del gobierno y presión de algunos sectores empresariales de colocar a todas las ONGs como un sector que atenta con el desarrollo nacional está causando una distorsión de la opinión, especialmente de la que recoge la prensa peruana.

¿Qué hacen las ONGs? En muchos casos defienden los derechos humanos y la protección del medio ambiente, promueven proyectos de desarrollo, realizan investigación, entre otras actividades. ¿Y cómo esto genera incomodar al gobierno y a algunos sectores empresariales? (pregunta abierta).

Muchas de las críticas son sobre el proceder de las ONGs. Quienes critican no son especialistas en estrategias de participación, ni de desarrollo, ni de ninguna técnica aplicada por las ONGs. Otras críticas apuntan al manejo de sus fondos, acusando a sus directores y asociados de malos manejos, cuando estás no deben rendirle cuentas al Estado, sino a sus financistas, quienes tienen técnicas detalladas y sofisticadas de auditorías. Sin embargo, la APCI (Agencia Peruana de Cooperación Internacional), encargada de monitorear la ayuda oficial extranjera, quiere convertirse en fiscal de las ONGs, dando o quitando la categoría de ONG a quien ellos crean conveniente. Cabe resaltar que este tipo de organización también se presta para malos manejos y para misiones no aceptables, pero aquellas que lo realizan deben someterse a la justicia, pero no a la persecución política.

Al final, lo que se quiere lograr es someter a las ONGs a las políticas de los gobiernos de turno y desprestigiarlas al punto de que no tengan resonancia entre los movimientos sociales, quienes están haciendo cambiar las malas prácticas gubernamentales y empresariales.

Un modelo de desarrollo inclusivo debe generar puentes de comunicación y colaboración entre el estado, la empresa y la sociedad civil. Definitivamente el gobierno de turno no tiene la mayor intención de establecer puentes con la sociedad civil organizada, mantenerlos desorganizados les es más conveniente, y los empresarios aplauden esta medida. ¿Qué nos espera?.