El poder de la energía
Las fuentes de energía más usadas en el mundo no están bajo el dominio de las potencias económicas y militares. La mayor cantidad de reservas de petróleo del mundo se encuentra en los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), conformada por Argelia, Indonesia, Irán, Irak (no participa desde la invasión de EEUU), Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Venezuela. Esto ocasiona que los países que ahora son más poderosos económicamente, Estados Unidos y los países europeos, tengan interés en dominar los territorios de donde provienen estás fuentes de energía.
La invasión a Irak es un ejemplo claro del interés, en el que se unieron Estados Unidos, Inglaterra, España, y otros países europeos, para dominar este territorio y controlar el petróleo. No sólo se detiene ahí, sino que quieren usar de ejemplo lo que sucedió para poner en regla a otros países, como es el caso de las advertencias a Irán para que no incursione en la generación de energía nuclear.
Los poderes económicos están muy interesados en reemplazar las fuentes de energía fósiles, que se encuentran en la actualidad principalmente en países ajenos a sus dominios, y a cambio sustituir la matriz energética mundial por la nuclear, la cual tiene altos requerimientos tecnológicos, de especialización y de seguridad. Esto tiene varias implicancias: quien domina la energía necesaria para mover la industria mundial por un lado, y por otro, la energía necesaria para superar la pobreza (el Banco Mundial publicó que es necesario inversiones por US$ 8 billones para cubrir las necesidades energéticas de los más pobres), quien decide quien produce la energía (¿seguridad?), quien pone el precio, entre otros temas.
La razón de las guerras hoy en día está vinculada al dominio de las fuentes de energía u otros recursos. Asimismo, se considera que el dominio por las fuentes de agua será el principal factor que originará las guerras en el futuro, lo cual pasa, primero por dominar la energía. Las fuentes de agua dulce se están agotando, sin embargo aún queda la transformación del agua marina en agua dulce, esto es posible si se invierte mucho en tecnología, la cual es principalmente intensiva en uso, y por lo tanto en costo, de energía.
La invasión a Irak es un ejemplo claro del interés, en el que se unieron Estados Unidos, Inglaterra, España, y otros países europeos, para dominar este territorio y controlar el petróleo. No sólo se detiene ahí, sino que quieren usar de ejemplo lo que sucedió para poner en regla a otros países, como es el caso de las advertencias a Irán para que no incursione en la generación de energía nuclear.
Los poderes económicos están muy interesados en reemplazar las fuentes de energía fósiles, que se encuentran en la actualidad principalmente en países ajenos a sus dominios, y a cambio sustituir la matriz energética mundial por la nuclear, la cual tiene altos requerimientos tecnológicos, de especialización y de seguridad. Esto tiene varias implicancias: quien domina la energía necesaria para mover la industria mundial por un lado, y por otro, la energía necesaria para superar la pobreza (el Banco Mundial publicó que es necesario inversiones por US$ 8 billones para cubrir las necesidades energéticas de los más pobres), quien decide quien produce la energía (¿seguridad?), quien pone el precio, entre otros temas.
La razón de las guerras hoy en día está vinculada al dominio de las fuentes de energía u otros recursos. Asimismo, se considera que el dominio por las fuentes de agua será el principal factor que originará las guerras en el futuro, lo cual pasa, primero por dominar la energía. Las fuentes de agua dulce se están agotando, sin embargo aún queda la transformación del agua marina en agua dulce, esto es posible si se invierte mucho en tecnología, la cual es principalmente intensiva en uso, y por lo tanto en costo, de energía.
